El apoyo de la tecnología para el emprendedor jurídico

Eva Bruch 19 enero de 2013

Entrada originalmente publicada en Lawyerpress.

He leído recientemente algunos artículos sobre emprender en el sector legal, algunas experiencias personales, artículos técnicos sobre la ley de emprendedores y artículos motivacionales.

Quiero aprovechar éste para aportar un poco más a lo que ya se ha escrito, poniendo el punto de mira en los aspectos tecnológicos que tanto pueden ayudar a conseguir ese objetivo de iniciar exitosamente una actividad profesional por cuenta propia.

La tecnología ha avanzado a pasos agigantados en los últimos años, siendo internet uno de sus paradigmas. Y de ello se pueden beneficiar los abogados que desean iniciar su propia andadura profesional.

Hace tan solo unos días una buena amiga abogada con la que estuve comiendo hace casi un año, y a quién comenté los beneficios que internet podía reportarle, me enseñaba la página web que ella misma había creado con un servicio gratuito. También me explicaba emocionada que después de darse de alta en un portal de abogados en internet, ahora, el 80% de su trabajo le llegaba a través de ese portal.

¿Es posible que sea tan fácil? Por supuesto que no!

Para conseguir todo ese trabajo tuvo que hacer lo que en realidad, mejor hacemos los abogados: estudiar, escribir y publicar, y hacerlo de forma regular y con calidad. Entonces sí, un trabajo bien hecho unido a una tecnología que permite una gran difusión y visibilidad, junto con la elección adecuada del canal, le reportó un incremento de clientes y facturación.

Para un abogado que empieza su actividad en solitario, toda fuente de captación de clientes es fundamental, y estos portales son un buen ejemplo, pero también es cierto que exigen un trabajo constante y concienzudo para obtener los mejores resultados. Eso conlleva la necesidad de seleccionar los canales: es mejor hacerlo muy bien en dos, que medianamente bien en cinco.

Más allá de los portales de internet, también puede utilizarse la página web del despacho a un nivel muy superior al habitual prestando servicios online mucho más sofisticados que un simple formulario para que un cliente haga sus preguntas o envíe un contrato para que sea revisado.

La comoditización o estandarización de muchos servicios jurídicos hace que éstos bajen de precio, se adquieran fácilmente en la red y algunos abogados que iniciaban sus prácticas prestando justamente estos servicios, ahora ya no tengan esta opción o bien no les resulte en absoluto rentable dado que el coste de las horas que debe destinar a prestarlos no es competitivo.

Plataformas tecnológicas como por ejemplo DirectLaw permiten prestar estos servicios de forma competitiva al ser el cliente quién desarrolla la mayor parte del trabajo. El despacho pre-diseña los contratos que mediante una estructura de formularios y menús de ayuda contextuales son rellenados on-line por el cliente. Previa revisión del documento por un abogado (en caso necesario) y pago del servicio, éste puede ser descargado y re-utilizado. Es un servicio accesible las 24 horas del día de forma que el abogado no tiene que estar en la oficina para que el cliente empiece a utilizarlo. Si el abogado ha hecho un buen trabajo en términos de marca personal y posicionamiento, esta plataforma puede suponer una fuente de ingresos adicional relativamente cómoda: no hay negociación de honorarios, el abogado los prefija; elimina los impagados porque el servicio es de pre-pago; no requiere que el abogado destine tiempo a revisar si el cliente ha cumplimentado toda la información y aportado la necesaria, la aplicación efectúa estos controles.

Este tipo de aplicaciones son muy avanzadas y por este motivo no son gratuitas, pero su coste en realidad es muy reducido. La interficie de DirectLaw aún no está traducida al castellano, pero puede utilizarse perfectamente y me consta que algún despacho español ya lo está haciendo.

Otra aplicación tecnológica de gran ayuda, si bien al principio puede parecer innecesaria, es un software de gestión en el que tener los expedientes organizados, las fichas de clientes bien cumplimentadas y la facturación ordenada. Nos ayudará a mejorar tanto a nivel comercial como de gestión.

En el mercado español existen programas prediseñados especializados en el sector legal cuyas funciones, informes, expedientes y formas de facturación son específicas para abogados y despachos. Actualmente es absurdo pensar que se puede gestionar un despacho, por pequeño que sea, con un simple excel. Las hojas de cálculo pueden ayudar, pero es necesario tener bien ordenada toda la información del despacho, ya sea para utilizarla en nuestro favor (estudios de rentabilidad, de costes, venta-cruzada, previsiones de facturación, etc...) como en beneficio de los clientes (informes de actuaciones, horas destinadas a sus asuntos, notificaciones, etc...).

Estas son algunas tecnologías útiles para emprendedores del sector legal. Como indicó Fernando Mier de Iuristax emprender es una actitud vital (es como un motor que se lleva dentro, pero si a ese motor le damos las herramientas adecuadas, seguro que funciona mucho mejor.

Eva Bruch.



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