Gender washing o “postureo de ventas”

Mireia Del Pozo 03 marzo de 2020

Abramos bien los ojos y veamos, no sólo miremos. Pues únicamente así podremos avanzar. El artículo “Los siete pecados del lavado de género” escrito por LiisBeth en octubre de 2016 ("The seven sins of gender wahing") (https://www.liisbeth.com/2016/10/26/seven-sins-gender-washing/ ), mal que nos pese, es de una vigencia atroz; poniendo de manifiesto la realidad "marketiniana" del uso de la igualdad de género por parte de empresas e instituciones a día de hoy, tres años y medio a posteriori de la redacción del artículo. Justamente este mes, en concreto esta semana y la que viene, más que nunca. Momento álgido por excelencia alrededor del 8M, Día de la Mujer, para apuntarse el tanto y ponerse la medalla.

Sentaros cómodamente en vuestras butacas, prepararos para el desfile (un desfile maravillosamente bien orquestrado) que pasará por delante de vuestros ojos perfectamente camuflado "lo vendible" bajo la capa violeta y las gafas lilas: fotografías, actos y conferencias concentradas en estos 10 días cómo si no hubiera un mañana. Dónde impera abanderar y demostrar públicamente un "Nosotros sí. Nosotros estamos concienciados. Y mucho. Lo hacemos bien y podemos demostrarlo".

Pero...sí hay un mañana! El mañana sí que existe! Y el pasado mañana, y el siguiente día, y el otro, formando un día a día. Un día a día que se debe trabajar. Porque el 8M, el Día de la Mujer, es cada día.

Todos los seres humanos somos personas y en el ámbito que nos atañe, estamos hablando al fin y al cabo de derechos humanos, éstos deberían ser intocables e invulnerables. La igualdad es un derecho reconocido por la propia Constitución Española, en su artículo 1 y 14, las diferentes legislaciones tanto europeas como internacionales también lo recogen, sin olvidar los diferentes tratados, la ONU, las legislaciones autonómicas y las laborales, tratándose también de un bien social irrenunciable.

Un derecho y un bien social irrenunciable que a día de hoy no es real. Para que lo sea el Día de la Mujer debe ser cada día: Trabajar todos y cada uno de nosotros para la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres. Trabajar cada uno desde su ámbito para realmente transformar la realidad y la sociedad, la cultura. Trabajar cogidos de la mano de las empresas, en red. Y para ello debemos trabajar desde las bases, desde los tres medios generadores de formación e información para el ser humano: familia, escuela / formación y medios de comunicación. Por ello es básico el papel de la educación. Educación extrapolable a los diferentes actores: empresas, entidades e instituciones, administraciones públicas, corporaciones, organizaciones sociales y sindicales. Educación que deberá darles el Agente de Igualdad de Oportunidades, figura más necesario y vigente que nunca!

Por suerte a muchas empresas no les interesa el postureo. Muchas han dado ya el paso y están haciendo el trabajo bien, desde la conciencia, la coherencia y la implicación. ¡Así sí lograremos un mundo mejor!

Mireia Del Pozo
@MireiadelPozo



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